Se habla mucho de visión, misión, propósito… ¿y la identidad?…
La tecnología avanza a pasos agigantados y sin embargo el conocimiento interior sigue bastante estancado. Eso se hace difícil, como me decía Eduard Punset, porque solemos evitarlo, eludimos responsabilidades. La buena noticia es que existen procesos para ‘abrir la lata’.
Quien quiera mover el mundo, primero debe moverse a sí mismo, decía Sócrates. Y es que la identidad es la que te da el centro de referencia: quienes somos (como empresa, como profesionales, como personas) ante las situaciones que vivimos. Primero es el quién y luego el cómo; el quién hace las cosas es la diferencia. Por tanto, responder a qué te hace único deviene relevante.
Conocerse da mucha ventaja. Se genera un doble movimiento (conociéndote, conoces un poco más a los demás). Y la victoria interna siempre precede a la externa. Y es que LIDERAR también es SER.
Fue fantástico después de cierto tiempo volver al auditorio de la sede de Banco Sabadell en Sant Cugat para realizar una nueva intervención, en este caso para la clausura del Programa de Aceleración de Carrera con cientos de asistentes, compartiendo ideas fuerza empoderadoras e inspiradoras, mensajes estratégicos clave y experiencias y momentos wow.
Felicidades a artífices, dirección de personas y comité de dirección y en particular a todos/as los/las participantes por ese trampolín de desarrollo de talento y de mentalidad, de crecimiento tanto a nivel de management, como de liderazgo de presente y de futuro y de autoconocimiento y relacional.
Y con un valioso toque de factor humano, y es que cuanto más humana es la transformación, más aumentan sus posibilidades de éxito.