Si hay algún programa de televisión que encandiló por su formato y contenidos, ese era, sin duda, El Club, liderado por un joven veterano y brillante como Albert Om y con excelentes colaboradores. Era un magazine muy entretenido, divertido e informativo. Es por ello que, cuando llamaron a Ramon Fauria, éste fue encantado.
Subieron las audiencias tanto el día de las percepciones de pensamiento -puedes ver un extracto de dicha intervención en la Galería-, como el día que le solicitaron preparar algo en relación al cercano Gordo de Navidad.
En este último, varios miembros del público seleccionaron varios números al azar y los sumaron. El resultado, de cinco dígitos, lo apuntaron en cinco cartulinas, una por cada dígito, y sin desvelarlos a nadie. Acto seguido Om escogió uno de los varios sobres cerrados que le ofreció Ramon Fauria. Cada uno contenía un número de Lotería diferente. Bien fuera influencia psicológica, bien fuera previsión de decisiones, lo cierto es que el número de Lotería de dentro del sobre escogido por Om… ¡coincidió con la suma total del público!, es decir, con las cartulinas y cinco dígitos que poco a poco fueron desvelando los cinco improvisados niños de Ildefonso del público. ¿Y el resto de sobres? Se abrieron y contenían números de Lotería diferentes. Es más, el dorso del de Om era blanco y el de los demás no, contenían letras. letras que acabaron conformando un mensaje final, el de Feliz Navidad, a modo de dedicatoria al equipo del programa, al público del estudio y a todos los espectadores que lo estaban viendo desde sus casas.
No hubo tiempo para más, y fue una lástima… porque Ramon Fauria todavía guardaba una asombrosa sorpresa final. Pensaba en interactuar de alguna manera impactante y especial con los espectadores que lo estaban viendo desde sus casas. Les hubiera solicitado que cogieran el periódico de ese día que tuvieran en casa, que lo abrieran por la página de Loterías, y… allí estaba premiado ¡¡el mismo número escogido hacía un momento por Om y por el público!!