Observa globalmente este cuadro y elige rápidamente una X

Observa globalmente este cuadro y elige rápidamente una X

Solución al final del artículo. Este pequeño juego que os propongo es una muestra más de la fascinación que puede ejercer en nosotros el mundo de la mente humana.

Podemos entender que lo que hace a un buen profesional es el conocimiento (experiencia) y la habilidad (técnica), pero un aspecto crucial está en saber influir positivamente sobre los equipos y las personas mental y emocionalmente. Saber cómo funciona nuestra mente se torna pues fundamental.

Uno de los aspectos de la mente que hace años me llamó la atención fueron sus automatismos y cómo podía explotarlos u optimizarlos en mis intervenciones, o en nuestra vida profesional y personal.

Por ejemplo, si te pido que cojas papel y lápiz y dibujes una flor… probablemente tu cerebro dibujará inmediatamente una margarita. Si te pido que dibujes ahora una casa… probablemente harás la misma que hacías cuando eras niño (puerta redonda, ventanas cuadradas, tejado triangular, e incluso chimenea, un árbol al lado, el caminito). Una prueba de que nuestra mente es muy cómoda y en muchos casos actúa de forma muy automatizada.

En mis intervenciones, el conocimiento sobre los automatismos me permite dotar de pureza a las experiencias de la mente que realizo. Es decir, en vez de recurrir a artilugios o apoyos técnicos propios del ilusionismo para acabar de alcanzar lo maravilloso, lo difícil o imposible, recurro a la propia naturaleza del cerebro para conseguir prácticamente el mismo fin. En muchas ocasiones ello genera incluso mayor impacto en el público, precisamente por ser percibido de forma tan pura y directa y por tanto más cercana a lo maravilloso, difícil o imposible, pues no media ningún tipo de objeto, sólo una mente y otra, un pensamiento y otro. Nos acercamos en definitiva a la pureza de la experiencia. Quizá esto se parezca a lo que se conoce en el mundo de la cocina como cocina de síntesis, realizada con muy pocos alimentos: una cocina directa.

Tal vez el único inconveniente de este tipo de experiencias de la mente basadas en automatismos mentales o finas sutilezas psicológicas sea que pueden fallar. Pero el fallo también tiene a su vez ventajas: en primer lugar, muestra agallas para salir de la zona de confort y seguridad (riesgo cero) para entrar en una zona de exploración y oportunidades (riesgo generador); en segundo lugar, hace que tu trabajo sea percibido como realmente difícil o más difícil (se aprecia la virtud del fino sustrato psicológico en pro del camino menos difícil de los artilugios o trucos que aseguran el éxito); y en tercer lugar, el fallo puntual te acerca más al público, pues les muestra lo que al fin y al cabo somos todos: humanos.

Los automatismos, o el conocimiento de sutilezas psicológicas, también me permiten complementar, perfeccionar o completar una experiencia de la mente y acercarla lo máximo posible a lo maravilloso, difícil o imposible. Hay un dicho anglosajón que dice que en los detalles está el demonio; los detalles o sutilezas psicológicas en este caso ayudan a ensalzarla y a marcar sin duda la diferencia.

En mi vida profesional y personal, conocer automatismos me permite crear consciencia de las limitaciones que podemos diluir y de las potencialidades que podemos aprovechar.

Existen automatismos o pautas que nos permiten gestionar nuestras emociones, pensamientos, fisiología y rendimiento de forma óptima. Un ejemplo sería el de los anclajes, un recurso mental que dispara una emoción determinada con el fin de optimizar una acción.

Merecen especial reflexión los automatismos entre mente y cuerpo. Es fascinante como el cuerpo puede influir en la mente y las emociones y cómo la mente y las emociones pueden influir en el cuerpo.

Ciertamente podemos gestionar emociones (de fuera a dentro) pero también generarlas (de dentro a fuera). El estado emocional influye en la fisiología y la fisiología en el estado emocional.

Si te mueves de forma triste y poco enérgica, la mente y las emociones lo expresarán. Si te mueves de forma alegre y enérgica, la mente y las emociones lo expresarán.

Si tu cuerpo está cansado o agarrotado, la mente y las emociones pueden contagiarse y ser limitadoras. Si tu cuerpo está en forma y ágil, la mente y las emociones pueden contagiarse de capacitación y ser generadoras.

Si piensas en algo triste, tu cuerpo lo expresará. Si piensas en algo alegre, tu cuerpo lo expresará.

Si estás seguro de algo y adaptas a ello tu fisiología, será más difícil que falles.

También existen muchas pautas optimizadoras de los automatismos que podemos emplear tanto en comunicación como en negociación, ventas, creatividad, liderazgo y sobre todo en influencia y persuasión. Un tema muy jugoso y que nos daría para más páginas de las que tiene previstas este artículo. Por ello lo dejo aquí hasta una nueva ocasión.

En mente…

Solución:

Si has pensado y elegido la tercera equis –de izquierda a derecha– de la segunda fila, enhorabuena, has percibido mi pensamiento y el de la gran mayoría. Si has pensado y elegido cualquier otra, también enhorabuena, pues demuestras tener un pensamiento ciertamente divergente.

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.